viernes, 20 de marzo de 2009

COSAS QUE... NO NOS PUEDE QUITAR LA CRISIS

"En estos días inciertos, en que vivir es un arte"... hay multitud de cosas que podemos seguir haciendo y que la CRISIS no nos puede quitar. Yo propongo algunas, entre otras razones, para hacer una reflexión individual sobre lo que aún tengo (y, a veces, no valoro suficientemente):
  • El amor (porque tengo una persona a mi lado que trabaja a diario aunque no nos dé más que para "pan y cebolla").
  • La amistad, que llena los días díficiles con palabras de comprensión y afecto; y que me cubre de cariño, cuando me da frío este mundo.
  • El valor, que no lo he perdido por sentir miedo, sino que lo he ganado por seguir luchando a pesar de mis temores.
  • Mis principios, que no tienen precio y que me recuerdan cada día que debo seguir enfrentándome a la injusticia, al hambre, a las faltas de respeto, a la soledad y al sufrimiento de las personas.
  • Mi ilusión, que nunca se queda coja, y sigue dando vueltas a mi alrededor, que me despierta cada mañana para que persiga y consiga que mis sueños se hagan realidad.
  • Mi familia, a la que no le importa que, cada vez, los regalos sean más caseros y menos valiosos económicamente; a la que no le importa lo que lleve puesto o si me he arreglado el pelo; porque siempre me ven fenomenal; la que no me juzga por tener o no un trabajo bien remunerado; a la que sólo le importa si sigo siendo capaz de sonreir.
  • Las ganas de divertirme, porque la vida está llena de placeres que no cuestan dinero o que cuestan muy poco: ir a un museo gratis total, una cena con amigos, ir a bares cutres con los colegas y tomar una cerveza a medias, desayunar mirando el sol que entra por la ventana, cuidar de las plantas, acariciar al gato, una cena romántica en casa con mi chico, pisar la arena de la playa -llevando el correspondiente bocata de tortilla del dominguero profesional-, reirme hasta que no me quede aliento, celebrar que a Fran le ha salido el examen de las oposiciones súperbien, visitar a mi abuela (con la mía "te partes"); leer; bailar en casa con la música muy alta; tomar un té, etc.
  • Las ganas de aprender, que me mueven cada vez que me levanto, que me hacen niña de nuevo.
  • La simpatía. Yo siempre tengo una sonrisa para todo el mundo, así que parezco un anuncio de la pitusa.

Y éstos son sólo algunos ejemplos de todas esas cosas que la crisis no nos puede hacer perder. Sólo dependen de ti y de mí. Así que sal a la calle con tu mejor sonrisa, la ropa que mejor te haga sentir (aunque sólo vayas a bajar la basura), ríete, baila, despéinate -que alguien me ha dicho que es señal de haber disfrutado-, y no dejes que la crisis te quite la felicidad.

4 comentarios:

Versus Die dijo...

me encanta la entrada, Eirene!!!
Ayer salimos mi novio y yo a caminar, fuimos hasta Osunillas, y disfrutamos de unas vistas increibles, veiamos todo el mar, desde el monte. Nos lo pasamos genial, nos reimos mucho y nos hicimos mogollón de fotos, y no nos costó ni medio céntimo :-)

P.D. Doy fe de que tienes una sonrisa para todo el mundo ^^

Hazel dijo...

Joer, me ha en-can-ta-do tu post, ma llenao hasta de positividá que te cagas!!! Todo muy muy bien dichooooooo!!!. El párrafo de la familia sobretodo me ha llegao!!!.

Anónimo dijo...

Me ha encantado tu escrito :)

Respecto a lo de los regalos, yo también los estoy haciendo de poco valor económico pero con gran valor sentimental. Por ejemplo, he hecho un viaje hace poco y, en lugar de comprar de regalo postales o adornos que luego no son más que trastos por la casa de mis familiares, he escogido algunas de las fotos más bonitas que había hecho durante el viaje, les he escrito a través del ordenador un pequeño poema (destacando el valor de la familia y la amistad) y las he imprimido en papel fotográfico. Así, con poca cosa, un regalo muy personal y con valor sentimental.

En fin, un saludo :)

Anónimo dijo...

...En realidad el viaje ha sido a Túnez. Recorrimos los lugares más interesantes del país, y al Sáhara fuimos una tarde, montándonos en camellos para ir a las "haimas", donde nos quedamos a dormir. A primera hora de la mañana volvimos en camello al autobús.

Fuimos para allá casi 100 compañeros de Derecho. La excusa para hacer el viaje era que ya estamos a mitad de carrera (aunque yo era uno de los mayores del grupo, porque voy a 4º y porque antes de Derecho hice el primer curso de Filosofía). Si hubiera sido por mí, habríamos hecho el viaje por España, que también hay sitios muy interesantes a los que ir. Pero, en fin, quien tuvo la iniciativa pensó en Túnez. Y quizás yo no haga viaje de fin de carrera, que no me sobra el dinero (de hecho era la primera vez que salía de España): http://abogadodesofia.blogspot.com/2009/01/viajar-y-hacer-turismo.html

El viaje estuvo muy bien, pero se nos fastidió porque, en el último hotel en el que estuvimos, entraron a las habitaciones de varios compañeros y les robaron. La seguridad del hotel (de 4 estrellas) dejó muchísimo que desear, así que de momento vamos a poner una reclamación colectiva contra Halcón viajes... Ya veremos después qué hacemos.

Otro besico para tí, y tranquila, que el bando de la huerta no acabará conmigo porque yo no suelo beber alcohol :P (supongo que lo decías por eso...).